Desde el principio se ha asociado el tener problemas o sufrir enfermedades mentales con recibir ayuda psicológica. Es cierto que los psicólogos trabajamos con personas con posibles patologías psicológicas; pero no es el único sector de la sociedad que puede verse beneficiado. A día de hoy, sólo un tercio de las consultas pueden considerarse tratamiento de una patología.
En el artículo que comparto en esta ocasión, hacen referencia al perfil que tienen hoy en día las personas que reciben ayuda psicológica. Más de un tercio de las consultas que se realizan son con personas jóvenes (25-35 años) que quieren superar el estrés, mejorar la autoestima, mejorar su capacidad de gestión emocional o relaciones de pareja. Otro tercio de las consultas realizadas se destinan a niños y adolescentes con problemas de aprendizaje y de conducta. Mientras que el último tercio de las personas que reciben apoyo psicológico es el de las personas con patologías más definidas como la depresión, el trastorno obsesivo compulsivo, trastornos de conducta alimentaria, etc.
Poco a poco vamos aprendiendo que recibir apoyo psicológico no implica sufrir ningún trastorno, sino que puede suponer una ayuda para aprender y evolucionar a nivel personal.
Podéis acceder al artículo completo pinchando aquí
¡¡Feliz semana a todos y no os olvidéis de sonreír, por favor!!